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¡NosoTrans, mitos y sexo!

Por Daniela Muñoz Jiménez

21 de Mayo 2022


Bueno, comienzo esta columna agradeciendo montones a mi querida Marisela y por supuesto a meibi que da acceso a nuestras realidades y que esto permite la representación y el acceso a espacios donde antes sólo éramos fetiches y patologías.


También, inicio diciendo que en esta columna me abro y vulnero sobre mis placeres y algunos secretillos, y lo agradezco, porque cuando nos vulneramos colectivamente, tejemos hondas redes de afecto que nos permite caminar con amplia y sincera empatía… esto le viene bien al mundo, porque desde hace bastantes ayeres que la humanidad está muy aglutinada pero a la vez muy sola y poco unida.


Y bueno, ahora sí, ¿cómo nos gusta el delicioso a las mujeres trans?... Sí, en efecto, el sexo anal es riquísimo para nosotras, especialmente porque tenemos próstata (qué cosa tan deliciosa), pero no a todas les encanta y, de hecho, a un gran porcentaje no les late ni poquito.


¿A qué se debe? pues a que nuestra identidad, orientación, roll, expresión, y gustos sexuales no necesariamente están relacionados. Por ejemplo, no por ser mujer trans necesariamente me tienen que gustar los hombres y tampoco los penes (pero sí, a mí sí), pero que sí me encante la penetración anal en el autoerotismo con mujeres (o mujeres trans o personas trans-femeninas, etc). O también, por ejemplo, que me encanten los hombres, pero también me encanten darles.


Por otro lado, no todo es pene, ano y próstata para nosotras. Yo, en mi periplo identitario descubrí que mi zona más erógena son los pezones. De hecho, para mi es más fácil tener un orgasmo con la estimulación de pezones que de próstata, por eso los juguetes que son para clítoris a mi me caen INCREÍBLE. Justo por eso es fundamental entender que si algunos juguetes son para ciertas zonas, lo cierto es que los puedes usar donde más te puedan causar placer; de eso se trata!


Los juguetes sexuales tienen la usabilidad directamente proporcional a la creatividad de quien les usa; como las infancias cuando se meten a una caja de cartón y piensan que es un cohete que va una galaxia distantísima. Justo así podemos imaginar y usar los juguetes sexuales las mujeres trans, aunque hayan sido hechos para vaginas, clits, etc.


Ahora, está el ultra-mito de la eyaculación y el orgasmo, que de hecho un gran número de mujeres trans también replicamos. Pues este mito dice que si no eyaculamos no podemos tener orgasmos… cosa de lo más falso. La gran parte de los orgasmos que podemos tener es, además con el pene, con la próstata, pezones, orejas (riquísimo), etc y con estos no se eyacula. De hecho, un buen número de nosotras buscamos no eyacular en el orgasmo, por eso, los juguetes que nos estimulan todo menos el pene son fabulosos (en especial pezones, mencionado por cuarta vez).


Personalmente, eyacular me gusta, y mucho, por eso los juguetes que estimulan mi GLANDÍTORIS y PÍTORIS me encantan.


Aún estando en tratamiento hormonal seguimos eyaculando; recordemos que la eyaculación se compone de semen (este ya no se produce en nosotras durante el tratamiento) y de líquido preseminal lubricante que viene de las Glándulas bulbouretrales o Glándulas de Cowper, que están en la parte inferior de la Próstata. Esto ayuda a que con los juguetes tengamos una muy buena lubricación natural


Por otro lado, la mayoría de juguetes que hacen para personas con pene se crean con la idea de que el pene debe estar erecto para sentir placer ¡Y NO!, sí se siente rico cuando está erecto, pero muchas de nosotras o no queremos que se pare o no podemos pararlo o simplemente nos gusta más la estimulación del glandítoris sin erección (a mi me gusta como sea). Por eso, utilizar juguetes que estimulen al pene sin que esté erecto para que funcionen bien… uf, es bien difícil encontrarlos (sí los hay), por eso tenemos que utilizar otros juguetes y adecuarlos como mejor podamos. Allí está una gigantesca área de oportunidad para creadores de juguetes sexuales… tengo un montón de ideas sobre juguetitos que serían un hitazo en nosotras las mujeres trans y que pos no existen, debido al estigma sobre nuestra vida sexual, que está tatuado en el imaginario colectivo y que atraviesa y restringe la forma en la que podemos vivir nuestro autoerotismo o erotismo compartido.


Me encantaría hablar sobre los dildos doble y cómo nos gusta utilizarlos, al mismo tiempo de utilizar anillos estimuladores, o prótesis vaginales donde tenemos estimulación directa en glande y que uf, se siente magnífico, pero ya no me da la columna, pero se los escribo en la siguiente.


Y para cerrar esta columna donde me abro y vulnero sobre mis placeres, es valiosísimo entender que nosotras buscamos siempre nuevas posibilidades de sentir rico esos momento de autoamor, y que para nosotras no todo es próstata, ano y penes erectos.